En términos sencillos, el Efecto Spotlight (o Efecto Foco) es un sesgo cognitivo por el cual las personas tienden a sobreestimar significativamente la cantidad de atención que otras personas les están prestando.
Creemos que somos el centro de la atención de los demás, cuando en realidad, cada persona está mucho más preocupada por su propia vida y sus propios "focos".
La mejor manera de entenderlo es con la analogía que le da su nombre:
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Tú eres el Centro de Tu Propio Mundo: En tu propia mente, tú eres la estrella de la película de tu vida. Sientes que un potente foco de escenario te está iluminando constantemente, magnificando cada detalle: tu nueva idea de negocio, tu nerviosismo al hablar, ese pequeño error que cometiste o la mancha en tu camisa.
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Todos Tienen Su Propio Foco: Lo que olvidamos es que cada una de las personas que nos rodea tiene su propio "foco" encendido, y ese foco está apuntando hacia sus propias preocupaciones, inseguridades, checklists y problemas. El tiempo y la energía que les queda para prestar atención a los tuyos son mucho menores de lo que imaginas.
Este fenómeno fue estudiado por los psicólogos Thomas Gilovich y Kenneth Savitsky. Su investigación demostró consistentemente que la gente es mucho menos consciente de nuestros errores o peculiaridades de lo que pensamos.
Experimento Clásico
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En un experimento famoso, se pidió a participantes llevar una camiseta muy llamativa o "vergonzosa" (con la imagen de un cantante pasado de moda como Barry Manilow) a un salón lleno de gente.
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Se les preguntó que estimaran cuántas personas de la sala creían que habían notado la camiseta.
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Los participantes sobreestimaron drásticamente la atención. Ellos creían que casi la mitad la había notado, pero la realidad era que solo alrededor del 25% lo había hecho.
Así que quédate tranquilo, Carlos Alberto, que nadie se da cuenta cuando te pones la media con hueco.